Tracking
  • 1.- Primeros cantos 7:13
    Oboe, José luis Urquieta
  • 2.- Estampa 6:41
    Guitarra, Andrés Pantoja
  • 3.- Plaza 6:19
    Flauta tenor / alto: Carmen Troncoso
    Flauta bajo: Felipe Cussen
  • 4.- Rio de las lluvias 7:40
    Piano: Marcela Lillo
    Marimba: Felipe González
  • 5.- Domingo 7:00
    Guitarra 1: Eugenio González
    Guitarra 2: Andrés Pantoja
  • 6.- Sur 9:27
    Flautas en Sol / Do: Alejandro Lavanderos
    Flauta en Do: Jorge Garrido
    Flauta en Do / Sikus: Constanza García
    Flauta baja / Sikus: Fernando Figueroa
  • 7.- Monólgo 7:08
    Piano, Marcela Lillo
Músicos

José luis Urquieta, Andrés Pantoja, Carmen Troncoso, Felipe Cussen, Marcela Lillo, Felipe González, Eugenio González, Alejandro Lavanderos, Jorge Garrido, Constanza García, Fernando Figueroa

Créditos
  • Grabado, mezclado y masterizado en Estudio Madreselva por Alfonso Pérez, entre 2014 y 2018.
  • Río de las lluvias y Monólogo fueron grabadas en la Sala Isidora Zegers de la Universidad de Chile por Luciano Valdebenito. Asistente de grabación: Juan Manuel Pérez.
  • Diseño: Vicente Cociña.
  • Co-producción: Andrés de Robina – Cero Records.
  • Traducción: Lucía Leonor Enriquez.

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Guillermo Eisner – Música de Barrio

Artist :
Title : Música de Barrio
Release Date : 20/06/2019
Label :
Format : CD

El viaje que también es un paisaje
“La historia comienza al ras del suelo, con los pasos” (Michel De Certeau). Esta es la enigmática frase que reaparece en mi cabeza cuando escucho música de barrio. Miro la ventana, observo a los peatones que transitan distraídos bajo una lluvia apenas perceptible, sin saber con claridad a qué origen me convocan los agudos incisivos de los Primeros cantos.
Si me pidieran resumir en una única palabra las sensaciones que esta música me provoca, probablemente pensaría en la “nostalgia”. Pero no en cualquier tipo de nostalgia, sino en una que nos remite de manera simultánea a las imágenes borrosas de un pasado lejano, y al horizonte fantasmal del porvenir. Así, mientras escucho los acordes nerviosos de Domingo o las respiraciones guturales de Plaza, me confundo entre los caminos olvidados de mi niñez y el caminar imaginario por lugares ignotos, acaso por los rincones que habré de recorrer cuando las notas del Monólogo se apaguen.
¿No es acaso una mágica cualidad la de la música, que transita por el tiempo sin respetar las direcciones lineales? Como riéndose de nuestro afán por inventar una historia en la que el antes y el después son dimensiones temporales diferenciadas, los sonidos de este barrio reafirman su pasión por los andares del destiempo. Quizás se trate de un presente perpetuo, elástico e indisociable, pero es también posible que se trate de una extraña multitud de tiempos superpuestos, desconocidos, indescifrables. O tal vez haga falta dejar de hablar de tiempo, para pensar sencillamente en un espacio de la escucha que se construye a partir de nuestros pasos: esas pisadas anacrónicas que se arrastran sin cesar, en una historia que se resiste a todo intento de narrarla.
Acaso por esos vicios que aquejan al musicólogo, he llegado a pensar que el devenir a-temporal de la música de Guillermo es un reflejo del lugar que esta ocupa en un momento histórico en el que los tiempos y las geografías son difíciles de encapsular. Cansados de narrativas evolucionistas, escépticos al orden que distingue y clasifica la “música superior” de los “sonidos intrascendentes”, hemos llegado al punto cero en el que el antes y el después se mezclan sin anularse, y en el que los recuerdos de Uruguay, México y Chile convergen en la memoria de un compositor que ha renunciado a la ubicación taxonómica del cartógrafo, y que ha apostado por fusionar el contrapunto renacentista con un tejido tímbrico en el que se asoman destellos de ruido.
No sabemos cuáles mapas surgirán del recorrido de nuestros pasos, pues cada escucha dibujará las trayectorias desordenadas de su barrio. Probablemente después, cuando cese la lluvia y el ronroneo del tocadiscos anuncie su final, persista alguna estampa que sintetice nuestra experiencia. Una que sirva de postal a la nostalgia por los paisajes que recorrimos, que recorreremos, que estamos recorriendo en el mismo momento en el que una nota se desliza por mi ventana… y poco a poco comienzan a evaporarse.
¿Qué viaje nos propone la música de Guillermo Eisner?
Responde Roberto Juarroz:
El viaje hacia otro espacio sin paisaje
el viaje que también es un paisaje
pero niega el sentido del paisaje
como algo que se mira y se abandona

Jorge David García

1. Primeros cantos (2016) a Pedro
¿Cómo y cuáles serán los sonidos que escucha el niño en el vientre materno? ¿Cómo se escuchará su voz en ese ambiente acuoso? ¿Cómo resuena? ¿Cómo se proyecta al exterior? Aquí aventuro una propuesta sonora ante estas preguntas que acompañaron tu espera.
José Luis Urquieta, Oboe.

2. Estampa (2014)
Obra compuesta a partir del Capricho 43 de Francisco Goya “El sueño de la razón produce monstruos”. La obra visual es en términos técnicos una estampa, de ahí el título de la pieza. La composición corresponde a un tema con variaciones, donde tema y acompañamiento, en sus distintas versiones, son elementos que se contraponen, poniendo en música el conflicto entre fe y razón presentado por Goya en su Capricho. La obra es abierta en cuanto al uso de alturas y presenta un recorrido por diferentes texturas y posibilidades técnicas de la guitarra.
Andrés Pantoja, Guitarra.

3. Plaza (2014)
Obra para dos flautas dulces que presenta diversas miradas de un espacio tan común y habitual como lo es una plaza: lugar de encuentro; espacio abierto; público/privado; juegos; niños; animales; viento; vegetación. Mediante la exploración de los recursos tímbricos de los instrumentos se busca dar cuenta de algunas de las posibles formas de observar este espacio.
Carmen Troncoso, Flauta dulce tenor / alto.
Felipe Cussen, Flauta dulce bajo.

4. Río de las lluvias (2017)
Río de las lluvias, Río Maule en mapudungún, está dedicada a Chak Dúo Percusión y Piano. La obra presenta una recreación sonora y subjetiva del recorrido de las aguas del Río Maule, desde su nacimiento en la cordillera hasta su desembocadura en el mar frente a Constitución. Desde un lejano hilo de sonido hasta grandes sonoridades del piano y la marimba; desde secciones tranquilas, casi quietas, hasta momentos de mucho movimiento y agitación; los recursos sonoros y musicales puestos en obra buscan recrear este viaje subjetivo por el Río Maule, el Río de las lluvias.
Chak Dúo Percusión y Piano:
Marcela Lillo, Piano.
Felipe González, Marimba.

5. Domingo (2012)
El título de esta obra no tan sólo hace referencia al día de la semana que lleva su nombre, sino que también, y en mayor medida, se refiere a la sensación provocada por la calle en que habito tapizada de hojas en un junio cualquiera después de las primeras lluvias.
Eugenio González, Guitarra 1.
Andrés Pantoja, Guitarra 2.

6. Sur (2013)
“La punta de América, desde ahora, prolongándose, señala
insistentemente el Sur, nuestro norte.”
Joaquín Torres García
La obra toma la idea de Sur como el fin, el lugar de destino, el espacio anhelado, el refugio. Este concepto es puesto en música mediante la mutación instrumental, transitando desde el cuarteto de flautas traversas (proveniente del norte) hacia la combinación con sikus (representante de nuestro continente, el sur), a modo de metáfora del mestizaje que nos define.
Ensamble Antara:
Alejandro Lavanderos, Flauta en Sol / Do.
Jorge Garrido, Flauta en Do.
Constanza García, Flauta en Do / Sikus.
Fernando Figueroa, Flauta baja / Sikus.

7. Monólogo (2012)
Música compuesta como parte de la obra de teatro Calderón de Pasolini. Esta música dialogaba en escena con el monólogo final de Rosaura: “Esta vez recuerdo mi sueño, pero soy tan feliz más que por eso, por lo que el sueño me dijo…” (Pasolini). Este Monólogo musical representa en mi caso la primera vez que una música compuesta para el teatro la convierto en una obra de concierto, lo que da cuenta de un enriquecimiento recíproco entre mi práctica musical y mi práctica teatral.
Marcela Lillo, Piano.